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jueves, 23 de julio de 2009

Cartas desde Vigo. Récord de agua en Pontevedra.

Ante todo pediros perdón porque ayer no me conecté. Si, se que estoy de vacaciones y que me debería olvidar de mis obligaciones cotidianas. Y pese a que intento que el blog sea cotidiana (lo cual significaría que escribo todos los santos días) no es ninguna obligación. Para mí es un placer escribir en mi blog, y con que alguna persona lea algo de lo que escribo, de lo que pienso, de lo que hago.. ya para mi es todo un honor. Cualquier esfuerzo que me suponga escribir en éste blog ya se verá recompensado; cómo por ejemplo escribir desde un ciber que está bastante lejos de dónde está el hotel en un rato en el que me he podido escapar..bueno, en fin, no os voy a llorar. Ayer me fue imposible escribir, de verdad que lo siento.
Ayer decidimos ir a pasar el día a la señorial y ancestral Pontevedra, otro ora ciudad medieval, hoy capital de provincia y señora de las lluvias...
Madrugamos porque dormimos un pelín retirados de Renfe, que como en las mayorías de las ciudades suele estar en un extremo de la ciudad, y queríamos coger un tren que salía a las 10.40 (el de las 9.40 fue imposible, imposible cogerlo..jeje) y el siguiente ya era muy tarde, salía a las 12.15...
Llegamos a Pontevedra después de 35 minutos de rápido viaje en un tren muy cómodo, que me recuerda a los de FEVE del norte pero sin estar tan inclinadas las vías (aquellos que lo hayan cogido en alguna ocasión sabrán a lo que me refiero..XD)
Fue increíble. Poner los pies en Pontevedra y llover fue todo uno. Empezó como un simple calabobos y acabó con una estruendosa lluvia que amainaba cada hora para continuar su furia acuatica con más gana...
La gente de la ciudad nos proporcionó un mapa, nos indicó dónde se encontraba la zona del casco histórico y la última chica no nos acompañó porque mi compañera la miró con mala cara que si no nos acompaña hasta la Praza da Ferrería, aunque a mí no me hubiera importado lo más mínimo...XXDD (no creo que hubiera hecho nada con ella, sinceramente, pero el aspecto visual siempre es muy importante en éstos casos)
Al llegar al casco histórico contemplamos alegres y joviales que toda la zona es peatonal para facilitar al turista que haga el cabra de un lado a otro y joder un poquito a los transportistas locales ,los cuales nos fulminaban con miradas de teodioveteaotrositioahacerelcartulino... pero, lo siento, yo no he puesto las normas!!
A pesar de lo que llovía o precisamente debido a ello decidimos entrar en un bar de lo más pichi y pijo que había por allí por el centro. De esos que los ves de fuera y te da miedo entrar porque te vas a dejar un riñón en la caja.. Pero como nos habíamos informado que los tercios de Mahou difícilmente pasan del euro en las bodegas, uno veinte o treinta en los bares, y un euro cincuenta en los garitos pues decidí darme un homenaje..jeje ¿Que me iban a clavar por un tercio, dos pavos, lo que me cuesta aquí en una bodega cutre? Pues lo hicimos, y ¿sabéis qué? Me encantó. Había tres camareros (los tres latinos..) Me miraron como diciéndome que me van a clavar con los precios, pero yo todo eufórico pedí los tercios de Mahou. Nos pusieron de beber y unas patatas y lomazo del bueno de aperitivo..jajaja. Me encanta.. ¿El precio? uno noventa cada tercio. Lo más caro que me han cobrado en Galicia.. (Por cierto, una copa de Ribeiro en un bar normalillo me cobraron a ochenta centimos, que peligro, Dios!!!)
Hcimos turismo, nos mojamos, seguimos haciendo turismo, nos calamos...
Y volvimos para vigo, mojados pero más felices que unas perdices, una experiencia más, otra ciudad que visitar..
Y, si, lo de los pechos grandes en las paisanas debe ser por todo Galiza porque con las que hablamos que eran de Pontevedra, otras de Sanxenxo y otra chica de Santiago tenían una ...personalidad,muy,muy hermosa y atrayente, de verdad.
Hoy, después de venticuatro horas (o más ya perdí la cuenta...)lloviendo como si nunca lo hubiera hecho por aquí salió timídamente el sol.. Pensábamos ir a las islas Cíes pero otra vez el maldito Morfeo y sus armas químicas nos impideron ir a visitar la meca del hippismo..vaya,por Dios.
Asi que decidimos ir a la playa porque el se estaba bien, aunque no hacía un calor excesivo. Desayunando leímos en el periódico que ayer fue récord de lluvias en Pontevedra y del año en Galicia, que bien, ¿no podía haber sido el otro día, no. Tenía que ser el único que he ido en toda mi vída?
Finalmente la jornada playera transcurrió bien, aunque me sorprendió que en las dos o tres horas que estuvimos vagueando en la arena de la playa, (por cierto, ¿porqué nos cansamos tanto cuando estamos sin hacer nada en la playa? no lo entiendo)
fui el único individuo de la especie humana que se bañó en el agua... (también se bañaron por órden cronólogico un perro, dos gaviotas y una paloma despistada. No es lo mismo)
Cuando ya recogíamos y nos íbamos una señora de doscientos cincuenta y tres años también se metió a bañarse.. pero debía de ser de Vigo por la forma de hablar y de meterse tan alegremente en el agua. Yo también me bañé, pero la verdad costaba un triunfo meterse... Buf, espero no ponerme malito,jeje.
En fin, que os dejo por hoy. Ahora he quedado a las diez para darnos unas vueltas por el centro y tomarnos algo.. Siendo jueves, miedo me doy de como acabaré. Ya os diré, ya....

1 comentario:

Nemesino dijo...

Si quereis podeis opinar, coño que no me voy a enfadar..jaja. De verdad, me lo estoy pasando muy bien en las vacaciones en Galicia pero me acuerdo mucho de vosotros. Que grande es ésta tierra, y que grande es galicia,joder. Quién no la conozca ha de venir, en serio. No se arrepentirá