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martes, 15 de diciembre de 2009

La vida de Aminatu Haidar en serio peligro...







Su vida pende de un hilo.

Ya se han cumplido 29 días desde que la defensora de los derechos humanos, Aminatu Haidar, comenzase una huelga de hambre en el Aeropuerto de Lanzarote, después de ser expulsada del país por el gobierno de Marruecos. ¿El motivo? No reconocer la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental.

Aminatu Haidar pesa 57,6 kilos. Así se ha desvelado uno de los secretos mejor guardados por la activista saharaui. Sin embargo, la Plataforma de Apoyo no ha querido concretar el peso con el que comenzó la huelga de hambre hace 29 días y asegura que sólo lo sabe el médico que la atendía voluntariamente hasta hace unos días.

La activista saharaui prosigue así su ayuno en el aeropuerto de Lanzarote, después de que el Gobierno de Marruecos la expulsara de El Aaiún y la introdujera sin pasaporte en un avión con destino a Canarias.

Pasadas las nueve de la mañana, Aminatu Haidar salió en silla de ruedas del habitáculo en el que hace la huelga, en un despacho en la zona de oficinas del aparcamiento de guaguas del aeropuerto de Lanzarote, para ir al baño.

A continuación, en compañía de varios asistentes, se dirigió a la terminal 1 del aeropuerto de Guacimeta y entró en la farmacia para pesarse.

Ya que la activista fue seguida por varios cámaras de televisión, fotógrafos y periodistas, un miembro de la plataforma de apoyo pidió a los periodistas que no se acercaran mucho mientras se pesaba en una báscula electrónica.

Tras introducir su edad (42 años) y su altura (1,65 metros), Aminatu Haidar y su acompañante intentaron tapar con sus manos el indicador electrónico que arrojó el peso de la mujer, vestida con su habitual 'melhfa' (túnica de una pieza).

Hasta que la máquina no imprimió el papel del pesaje, Haidar y su acompañante ocultaron el peso a la vista de los cámaras que la grababan desde fuera de la farmacia, pero un periodista de Efe que estaba dentro (y un cámara de televisión que lo grabó) pudo ver claramente el peso: 57,6 kilos.

Tras pesarse, después de dos semanas sin hacerlo, la activista entró en otras instalaciones del aeropuerto con el fin de darse una ducha, para lo cual tuvo que pasar un control de la Guardia Civil.

A pesar de la creciente presión internacional, el gobierno de Marruecos permanece firme en su negativa a permitir el regreso a casa de Haidar. Gran parte de la esperanza reside ahora en la habilidad de dos de los aliados más cercanos de Marruecos, España y los Estados Unidos, de persuadir al rey Mohamed IV para que le ofrezca un nuevo pasaporte. Cada vez más preocupados por el grado de visibilidad y las posibles repercusiones políticas de esta crisis, el Ministro español, Moratinos, y la Secretaria de Estado de los EEUU, Hillary Clinton, se reúnen el próximo Lunes.

El tiempo se nos acaba. Debemos actuar antes de que su salud se deteriore de manera irreversible. Generemos una gigantesca ola de solidaridad y presión pública que nuestros líderes no puedan ignorar. Firma la petición y demanda una acción diplomática contundente que garantice el retorno inmediato de Haidar a El Haiuún, y será entregada durante la crucial reunión del Lunes. Después reenvía este mensaje a todos tus amigos y familiares:

http://www.avaaz.org/es/haidar_safe_return

La expulsión de Marruecos de Aminatu Haidar, también conocida como la "Gandhi saharaui", constituye uno de los últimos episodios de represión y hostigamiento por parte del gobierno contra activistas pro-derechos humanos y contra todos aquellos que cuestionan la soberanía de Marruecos sobre el Sahara Occidental.

El mismo coraje y determinación que han llevado a Haidar a luchar pacíficamente durante más de treinta años por los derechos y libertades del pueblo saharaui, la han llevado ahora a rebelarse contra la arbitraria decisión del gobierno marroquí que le impide volver a su casa, incluso si el precio a pagar es su propia vida.

Tras el fracaso de los intentos diplomáticos bilaterales por parte del gobierno español, el foco de atención se está trasladando al nivel internacional, la reunión de Moratinos con Clinton puede ser una de nuestras últimas opportunidades para conseguir la suficiente presión diplomática que facilite el regreso inmediato e incondicional de Haidar a su casa y el fin de su huelga de hambre.

Nuestras voces puede marcar la diferencia si logramos enviar un mensaje atronador a nuestros líderes políticos. Mostremos nuestro solidaridad con Aminatu! Firma la petición y compártela con tus amigos y familiares.

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