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miércoles, 9 de febrero de 2011

Milagros cotidianos. Milagro de un martes de febrero.






Increíble. En mi oficina del Inem han pensado en un acto milagroso y han decidido mejorar el Sistema para cobrar el paro.Tras meses de protestas de la gente por las largas colas que se formaban, pues tenías que llegar a las 7 de la mañana para poder ser uno de los 100 afortunados al día que podían pedir su cobro, por fín lo han solucionado y ahora han puesto cita previa. ¡¡Han pensado y escuchado a los 
demás!!


Os juro de verdad que no es ninguna invención. A mi me lo habían contado pero tenía que 
comprobarlo con mis propios ojos. 
Como sabéis algunos de mis allegados y conocidos que me suelen leer o que tienen algún contacto conmigo me he vuelto a quedar en el puto paro, bueno. Esa palabra es muy fuerte y queda muy mal. Deberíamos ser más educados y corteses. Nos pueden quitar el trabajo, nos pueden reprimir a base de impuestos salvajes aunque no tengamos ni para comer, nos pueden hacer daño moral e ideológicamente, pueden hacernos la vida imposible de muchas maneras... eso está claro. Pero lo que nunca pueden hacernos es quitarnos nuestra capacidad de pensar y de hablar bien. 
Aunque no os lo creáis les duele más que les hablemos bien, con educación y sin alterarnos que gritándoles y escribiendo como si fuera un mensaje de los niños modernos que se creen guay que escriben como si por ahorrarse una letra fueran los más mejores del mundo mundial. 
No entres en su juego, habla bien....
Bueno, después de ésta anécdota que tampoco venía mucho a cuento, la verdad. Hoy ya me podía apuntar a la oficina del paro (más que nada para ser un número más ya que poco trabajo te van a dar éstos pobres: poca oferta, mucha demanda; resultado un arma electoral que explota en malas manos).
Cual fue mi sorpresa al llegar a la oficina. Después de sacar mi número (tan sólo tenía 34 personas delante de mí, o sea unos tres cuartos de hora...) me fuí a la calle a disfrutar de ésta gloriosa mañana primaveral con la que los Dioses habían decidido obsequiarnos. Y al estar paseando bajo ese agradable sol mañanero, me di cuenta de varios carteles puestos en la puerta de cristal que separa la oficina del Inem (o sea donde te apuntas, renuevas la demanda, solicitas información, te apuntan a cursos...) de la Oficina de Prestaciones (o sea la parte del Inem que lleva la Comunidad dónde vivas, o sea la de Madrid y que es la que da las prestaciones, te las reanuda, te las niega, etc...).
Y de verdad, he de reconocerlo, me he llevado una gran alegría. Atrás quedaron esos madrugones para llegar de los primeros del día a esa oficina y ser uno de los cien afortunados que ese día iban a poder solicitar su prestación (bueno, si traías todos los papeles y no se te había olvidado nada, que esa era otra cuestión peliaguda).
Para que veais que algunas veces, sólo algunas, las historias tienen un final feliz. Este es que por fín, después de tantos meses (yo diría que años) de quejas de la gente desempleada y de un mismo run-run común ("no entiendo porqué no dan cita previa como en la Seguridad Social", decían la mayoría) por fín triunfó la cordura...
¡¡¡ YA DAN CITA PREVIA PARA PODER PEDIR LA PRESTACIÓN !!!
Mi mas sentido agradecimiento y las gracias de tanta gente que, por fín, se siente algo agradecida. Aunque se poco...

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