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jueves, 22 de diciembre de 2011

Cuando el dolor te hace crecer más, no llores por nosotros. No nos hace falta.




Minuto 95 del partido Rayo Vallecano- Racing Santander el pésimo colegiado del encuentro de vuelta de los dieciseisavos de copa señala el final del encuentro con el resultado de victoria para el Rayo de 4 a 3 pero que supone la eliminación de esta competición por una absurda regla de que el equipo que más goles anote fuera de casa en caso de empate a goles queda eliminado. La mayoría del estadio estalla en una bronca como hacía tiempo que no se veía en Vallekas. Se le recriminan dos clarísimas manos no señaladas en el área que tenían que haber sido penalty. Dos claras manos que podían haber sido dos claros penaltys. No se sí habrá corrupción en la federación como dice aquella canción ya que el Racing tampoco es nada del otro mundo. Creo, sinceramente, que los árbitros son más malos que el copón y eso pensando bien. No quiero pensar en el mundo de las apuestas.. ¿ Alguien miró a cuanto estaba en internet la eliminación del rayo con los mismos goles o incluso un 4 a 3? No. Deben ser confabulaciones mentales mías. No podría ser tan enrevesado, prefiero pensar que sencillamente son colegiados malos.
Normalmente cuando el señor árbitro pita el final del encuentro la grada, especialmente ese mágico fondo que hay en nuestro amado estadio anima a reventar (como en el resto del encuentro) a su equipo. Da igual que hayamos ganado o perdido. Da igual el resultado o la competición. Para nosotros es un orgullo, un honor y algo innenarrable el amor que sentimos por esta camiseta y damos gracias por poder estar viendo a nuestra franjirroja en primera división. Pero hoy no ha sido así. Hoy, por primera vez en mucho tiempo, algo se ha roto en el alma de los miles de rayistas que inundaban nuestro viejo fondo. Algunos han animado, otros han insultado al árbitro pero he podido leer una inmensa y profunda decepción en cada uno de mis compañeros de gradas. Algunos lloraban, otros maldecían a nuestra amiga mala suerte y otros como yo no decían nada. Llevábamos la procesión por dentro. No era justo. El mundo del fútbol no lo es. Eso ya lo descubrí desde pequeño, cuando algunos equipos (con aficiones demasiado vanagloriadas para lo poco que hacen o animan) se llevan la gloria mientras otros, por mucho que lo intentemos o hagamos, nos llevamos los palos. Los palos, las multas, los insultos, la fama....
Pero esta vez no fue un complot policial, como en el maldito puente segoviano cercano a ese inmenso estadio en el que vegeta una cuna fascista que van de pobrecitos, no. Esta vez todo ha ido mucho más allá y ya no se que pensar. Jamás vi tanta mala suerte junta. Nunca vi a un equipo batallar de esa forma. En la vida creo que vuelva a ver a un equipo tan unido luchando por dar una alegría a esa inconmensurable afición, que pase lo que pase nunca le abandona. No creo que jamás vuelva a ver una injusticia semejante.
Las oportunidades se nos van. El equipo se hunde en la tabla pero la afición jamás ha reprochado ni reprochará nada. Somos diferentes lo llevamos en la sangre. Llevo años oyendo decir "para ser del atleti hay que nacer". Ya. Por eso en cuanto no ganáis tres partidos todo el estadio (incluso ganando) empieza a pedir la destitución. "Ser del Betis es especial". Si, por eso cuando bajasteis quemasteis Sevilla.  Y para que voy a comentar los cementerios donde juegan los dos grandes equipos con millones de seguidores que lideran la tabla de primera división de nuestro país. Eso ya es conocido.
Nuevamente la Diosa Justicia se ha vuelto a reír de nosotros. Si lo que nos ha pasado hoy a nosotros le llega a pasar al Madrid, Barça o Atleti los telediarios, periódicos, internet... estaría todo lleno de imágenes, noticias comentando lo desgraciados que son y la mala suerte que tienen ¿Ha sido el rayo? Nada, una breve reseña de los periódicos y algún comentario en la tele, que no hay que abusar que hay que dejar hueco para el entrenamiento del Madrid o como se va Messi de vacaciones a chingar a Argentina.
Pero todo eso nos la suda. O a lo mejor por eso mismo somos tan grandes. Cuanto más nos ignoren, cuanto más nos menosprecien, cuanta más mala suerte tengamos, cuantas más multas nos pongan, cuanto más nos roben la gentuza que dice querer al rayo... Cuantas más desgracias nos pasen, más querremos a nuestro Rayo. No se puede explicar más. Cualquiera que haya estado en el estadio hoy viendo como estábamos eliminados y como retumbaba el "ale... ale... Vallekas ale..." sabe de lo que le hablo (y eso después de cinco derrotas seguidas, que ya me gustaría ver a otras aficiones).
Hoy he intentado llorar de rabia, de frustración, de dolor por dejar escapar una gran oportunidad ante un mediocre equipo pero no he podido. Quiero demasiado a mi Rayo como para llorar por él. Son demasiados años paseando la franjirroja orgulloso como para llorar por una maldita eliminatoria de los borbones. 
Se que mañana va a ser duro pero no me importa. Cuanto más se rían, cuanto más se metan con mi rayito más levantaré orgulloso mi cabeza.... Ellos nunca podrán entenderlo.

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