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domingo, 11 de marzo de 2012

Hace ocho años y sigo llorando como ayer



 Madrid, 11 de marzo de 2004, 7.37 horas. Una bomba explota en un cercanías en la estación de Atocha. Apenas un minuto después se producen otras dos explosiones en el mismo tren. El caos y el desconcierto invaden los andenes y escaleras mecánicas de la terminal. Son las 7.38 cuando explotan otras dos bombas en un convoy en la estación de El Pozo y otra en Santa Eugenia. A las 7.39, cuatro explosiones más destrozan otro tren a 500 metros de Atocha. En apenas tres minutos, 10 bombas reescriben la Historia: Madrid acaba de sufrir el mayor atentado terrorista perpetrado jamás en España191 muertos y más de 1.500 heridos hacen imposible olvidarlo.
 Así nos despertábamos los madrileños aquel fatídico día de hace ocho años. Han pasado ocho años y parece que aún fue ayer. Nunca les he olvidado, siempre los tengo en mi memoria. Aquí ya no se percibe ese miedo que había en los días siguientes en el atentado y apenas se oyen ya voces criticas. Desde mi modestia y desde mi inocencia os seguiré llamando lo que sois, una panda de HIJOS DE LA GRAN PUTA. Todos los radicales religiosos os lo habéis ganado a pulso por intentar imponer vuestras "verdades" a los demás a base de odio, de fuerza y de rencor pero nunca se os podrá perdonar que matéis porque seamos diferentes, pensemos diferentes o tengamos "dioses" diferentes.
   Aquel triste día, La capital y sus habitantes despertamos entre el caos, los gritos y sirenas que retransmitían las emisoras de radio y el horror de las primeras imágenes que dan las páginas de Internet y las cadenas de televisión. Quienes no estuvimos allí compartíamos el dolor y la tragedia de los cientos de estudiantes y trabajadores que ese día, en hora punta, como hacían casi a diario, habían tomado uno de esos cuatro trenes de enlace entre el Corredor del Henares y la capital. 
Yo, en aquella época, vivía a caballo entre Leganés y Madrid, (Pacífico, cerca de Vallekas, donde vivo actualmente). Recuerdo que había días que me quedaba a dormir en Leganés y otros en Madrid. La noche anterior, coincidió que me quedé a dormir en mi nueva/vieja casa de Pacífico por lo que no cogí ese tren para ir a trabajar pues podía ir más tarde al estar más cerca del trabajo, pero los días que me quedaba en Leganés cogía un tren hasta Atocha y luego cogía, más o menos a esa hora, el tren que iba hasta la Asamblea. O sea que el destino quiso librarme de aquel fatídico destino, pero no así a las casi doscientas personas que iban a sus trabajos o a estudiar, ni a las 1.500 personas que resultaron heridas.
   Ocho años después siguen sin cerrarse las heridas ni sin comprender el por qué de aquella masacre. Ni lo entendimos ni lo entenderemos ahora. Como tampoco pude entender el asqueroso buitreo electoral de los impresentables que se esconden bajo unas siglas políticas. Unos diciendo que habían sido ETA cuando los miserables radicales de Al Qaeda ya habían reivindicado el asesinato y los otros asquerosos aprovechando la coyuntura para insultarlos y ganar las elecciones.
   Ocho años después sigue la misma mierda. Ha cambiado la dirección del gobierno en el país pero los infaustos recuerdos se reavivan gracias a esa gentuza, que escudándose en unas vacías ideas ¿políticas? han vuelto a remover la mierda, para que huela más y haga más daño a los familiares de aquel atentado que nunca podrán olvidar ni el atentado ni las miserias que vinieron después. ¿Teníais que usar el atentado para hacer política? Ni lo entendisteis entonces ni lo habéis entendido ahora ni lo entenderéis en su momento.
    No pensaba escribir en la entrada de hoy nada relacionado con el 11 M, más que nada por respeto a las victimas y a su inconsolable dolor, pero llevo quince días escuchando a estos cansinos hablar y decir tonterías aprovechando la cercanía de la fecha y si no expongo mis ideas, calmo mi furia y os insulto un poco exploto. Yo no se si los demás o Dios os podrán perdonar estos atropellos, yo desde luego, no. Ojalá algún día os deis cuenta del daño que hacéis con vuestras sucias palabras

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