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jueves, 24 de enero de 2013

Un viaje que nunca olvidaremos...





La afición rayista había marcado en rojo esta fecha en el calendario: Fin de semana del 12 al 13 de enero. Partido de liga en la Catedral, uno de los mejores estadios del fútbol del mundo y una de las aficiones más maravillosas que pueblan el estado español; sí a eso unimos el excelente trato que siempre nos han dispensado nuestros amigos del Athletic, era una cita ineludible. A todo eso habría que añadir que era la última ocasión, en partido oficial de liga, en la que la Agrupación Rayo Vallecano iba a jugar allí por lo que se preveían un masivo desplazamiento de seguidores vallecanos a la capital de Vizcaya (o Bizkaia, según se prefiera decir...).
Pero misteriosamente, siempre que va a haber un masivo desplazamiento de vallecanos a otro estadio nos ponen a jugar en horarios "extraños", o sea un lunes, un jueves o... un viernes. ¿Como se puede concebir que un partido de liga, que deberían ser siempre los domingos, o sí acaso algún sábado, se juegue un lunes o un viernes? Es algo que jamás entenderé y máxime cuando los dos equipos con más seguidores del mundo no juegan nunca en estos macabros horarios (a los hechos me remito: la temporada pasada tan sólo jugaron una vez un lunes y fue entre ellos y ni un sólo viernes ninguno de los dos "grandes" equipos de la península. En esta temporada, todavía no han jugado ni en lunes, ni en viernes ni en horarios indignos como los primeros de liga que eran los domingos a las 23 horas y cosas de esas raras...)
Pero tengo la inmensa suerte de pertenecer a una afición maravillosa, única diría yo. Puede que haya algunas más numerosas, otras animarán más en otras momentos pero muy pocas, o casi ninguna, saca esa fuerza para seguir a su equipo allá donde juegue. No importa que sea un día laborable, no importa la crisis, no importa que no tengamos nada de dinero ahorrado ni medios para sobrevivir; nuestro rayito nos necesitaba y allí estuvimos más de 500 seguidores vallecanos en la grada.
Pueden parecer pocos pero a mí, sinceramente, me pareció una reacción brutal para un partido de liga normal y corriente (por mucho que fuera el último partido en la catedral, no nos jugábamos nada en la liga y aún quedaba la mitad de la competición) que se jugaba en un día impropio para la práctica del fútbol pues era un día laborable, a una hora infame y a una considerable distancia de Vallekas.
Pese a ellos nos juntamos muchísmos seguidores de nuestro rayito, cada uno con una historia diferente, con unas preocupaciones diferentes pero con una sóla idea en nuestras ajetreadas cabezas: No abandonar a nuestro Rayo en uno de los mejores estadios de fútbol...
Del partido no voy a comentar nada, porque la mayoría me imagino que lo vería por la tele o habrá visto las imágenes que han repetido hasta la saciedad. Desde aquí quiero aprovechar este espacio para criticar la nefasta previsión de la directiva bilbaina metiendo a tanta gente en un espacio tan ínfimo como el que nos metieron a tantas personas. Es inconcebible que en un espacio para no más de trescientas personas metieran a casi el doble de aficionados. Parecía la final de la champions nuestra zona, algo muy curioso cuando en el resto del estadio se veían bastantes butacas vacías ¿Tan difícil hubiera sido habilitar otra zona más para nosotros cerca de donde estuvimos y más cuando se vió que había buen rollo entre ambas aficiones?
Puede parecer una tontería pero había demasiada gente, todas las escaleras llenas de personas, en algunas butacas vi a dos personas cuando no puede haber más que una por asiento y las zonas comunes (escaleras, accesos, etc.. tienen que estar despejados. De hecho es una infracción grave dejar que tantos aficionados estuvieran viendo TODO el partido desde allí. ¿Qué hubiera pasado sí hubiera habido una avalancha? No quiero ni pensarlo pues luego vienen los lamentos. Un cero a la directiva Bilbaina)
He visto muchísimos partidos del rayo y quizás a lo largo de estos veinte años siguiendo a mí equipo, esta es la segunda o tercera vez en la que pitan tan descaradamente a nuestro favor y no sólo por el penalty sino por algunas faltas, pérdidas de tiempo, etc... Pero ya era hora, pues habitualmente suelen pitar en nuestra contra y nunca pasa nada así que por una vez que se le da la vuelta a la tortilla.
El ambiente fue estupendo, por momentos tuvimos nosotros la iniciativa de la animación y estuvo bastante bien, aunque hay que criticar que no se pudiera meter ningún megáfono con lo cual hubo momentos de "caos animatorio" pues mientras que las filas de adelante se ponían a cantar "ale, ale...vallekas ale" por detrás se ponían a cantar la de "quiero ver mi cajón pintado franjirrojo". Los minutos finales fueron lo mejor del partido, cuando algunos de los destacados seguidores rayistas se pusieron a "llevar la animación" y todos les seguimos. Totalmente espectaculares los cánticos de "La vida pirata" (sí eres del rayo y nunca has oído retumbar esta canción en un estadio rival no entiendes bien ni entenderás el significado de esta canción; jamás comprenderás totalmente lo que es la vida pirata...) y para mí opinión fueron muy bonitos los cánticos de despedida a la hinchada rival de "Athletic, athletic..." y "Es fascista el que no bote es..."
Como curiosidad reseñar que cada media hora, más o menos, la afición vallekana cantaba el mítico "Presa vete ya..." pero un sector (el más comepipas del estadio..) entendió, en un acto de otitis increíble, que cantábamos "Bielsa vete ya..." con lo cual desataron sus iras de come-frutos-secos iracundos y se pusieron a pitarnos y a insultarnos. Fueron pocos, unos cien o quizás algo más, pero bueno no pasó de anécdota. Además varios rayistas se quitaron las camisetas de "Presa, vete ya" y las enseñaron para mostrar lo que cantábamos. Algunos seguidores del Athletic se dieron cuenta de su error y se callaron pero otros prefirieron pagar el pato de su ridículo juego insultando a nuestros jugadores y a Llorente cuando salío a jugar al campo en el minuto 61 (espectacular la pitada al grandioso jugadores riojano y la respuesta de nuestra afición: "Vente a vallekas, llorente vente a vallekas".. jejeje)
No es por hurgar en la herida ni nada de eso, pero sí Llorente llega a salir desde el inicio del partido creo qeu el resultado hubiera sido muy diferente pues en la media hora que estuvo en el partido revolucionó a los leones y a punto estuvieron de llevarse el partido pero bueno, eso es una opinión personal mía...
El final del partido antológico y el "post-partido" no se ni como calificarlo para no quedarme corto.. ¿Alucinante? ¿Maravilloso? ¿Apoteósico? ¿Todo junto?
Qué te aplaudan después de ganar en un estadio rival no tiene precio pero que encima vayas a sus bares, vaciles de buen rollo con ellos, te inviten , te emborraches con ellos mientras miras hacia el resto del local y compruebas que la franja roja ha invadido no tiene precio; sí a eso le unes una conversación con los de Manchester con una extraña mezcla de inglés, castellano y Euskera el coctel es uno de los más curiosos que nunca me haya tomado.
Los Pacifikaos estuvieron en un número muy escaso (tan sólo dos miembros de la peña) pero os puedo asegurar que ya nos conocen en casi todos los bares de Bilbao, muy especialmente en los alrededores de San Mamés y en el casco viejo pues dejamos el pabellón bien alto gracias a esos elixires llamados Calimocho y Ginebra.. No puedo dar más datos por la privacidad del asunto pero deciros que fue un gran fin de semana en todos los aspectos y que esperamos poder repetir el próximo fin de semana de principios de marzo cuando nuestra amada Agrupación visite otro estadio mítico y una ciudad maravillosa bañada por un frío mar. A Coruña, Tiembla.

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