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miércoles, 28 de agosto de 2013

Poetas de la Anarquía. Qué es la polipoesía combinado con la anarquía


Poeta.- el que compone obras poéticas y está dotado de las facultades necesarias para componerlas.
Polipoesía.- combinación de varios estilos poéticos, p.ej.: poesía sonora o audiopoesia, poesía fonética, perfomance poética, videopoesía, etc. 
AnarquíaEtimología: Del griego antiguo ναρχία, "sin amo", "regido por nadie"

Bajo estas premisas un tanto farragosas paso a expresar la opinión y postura que mantengo con respecto a la poesía escrita y a la poesía interpretada. Y a relatar mis impresiones acerca del “16 Festival de Polipoesía” de Barcelona, celebrado el 27 de septiembre con el lema “Poetes de la Anarquia”.
El rapsoda, o sea el que usa la oralidad y eleva la palabra escrita por encima del silencio y de la reflexión lectora, es un espécimen creativo algo alejado de la literatura y del recitado de poemas al uso. El rapsoda intenta incorporar ritmo y música, emoción y gestualidad. Pero además, el polipoeta aparte de hacer hincapié en la pura investigación estética, la experimentación de vanguardia y la tensión entre EL FONDO y LA FORMA, debería relatarnos vivencias, golpear la predisposición al bostezo. Tienen la obligación de arriesgarse, de sacudir con su presencia esa patina de complacencia, endogamia y nihilismo que embarga a la poesía, los rapsodas de hoy en día (esta, desde luego es MI opinión) deben elevar la voz, bramar, arrojar sus versos, erizarnos los pelos de la nuca, agitar las conciencias; que sus oyentes abandonen rutinas, complacencia y pasividad, la inacción y el fatalismo de nuestros tiempos.
Y eso es lo que intentaron y creo que en algunos casos lo consiguieron, un puñado de rapsodas el pasado sábado 27 de septiembre en el Centre Civic de Torre Llobeta, un antiguo palacete reconvertido en un espacio amigable, reducto de libertad. Sin duda una velada entrañable llevada a la perfección por el infatigable Xavier Sabater, alma mater desde hace 16 años de este encuentro anual, siempre al pie del cañón (como maestro de ceremonias es impagable), presentó el festival y a cada uno de los participantes con guante de seda, como experto que es aportó ritmo y luz a las tres horas que duró el evento para que resultara –como así fue— un tiempo y espacio de encuentros y evocaciones.
Más de 200 personas distribuidas en dos pisos (arriba, dos salas con el escenario en medio) y abajo en el patio-terraza-bar junto a una gran pantalla de video permitió en tiempo real beber, fumar y estirar las piernas sin perder de vista a los rapsodas. Ademas todo el evento se grabó en video y pronto podremos ver algunos de esos momentos gracias a Gonzalo Marcuzzi..
Como no podía ser de otra manera la representación de actuantes fue variopinta, se sacrificó experimentación para incorporar otras voces; no estaban todos (ni mucho menos entre los poetas de la anarquía), faltaban quizás Orihuela, Riechmann y otros que nos dejaron recientemente, pero los que acudieron lo hicieron bien, cada uno a su estilo; al final fueron diez, --Jaume Sisterna no pudo acudir por motivos personales--.
Empezó, como es tradición el instigador de la polipoesía: Xavier Sabater, con el clásico Saba-Sanyo-Casio, Crisis y uno nuevo (ver aquí), le siguió el quijote ácrata Jesús Lizano, que a sus 77 años sigue en la brecha y tras mostrar su recio carácter y peculiar humor nos leyó “Novios-la boda única”, después le siguió David González que impresionó a la audiencia con sus poesía de palabras duras, hirientes y sólidas (ver entrevista en Diagonal), a continuación Joan Vinuesa en su linea nos leyó en catalán una poesia intimista, le siguió Adolfo Castaño, poeta libertario de voz profunda; tras los versos comprometidos entró en escena la sorpresa de la noche,:un señor vestido de obrero con su mono azul y casco: Joan Andoni Goikoetxea, poeta fonético hasta la médula, cuativó y sorprendió al publico demostrando que la poesía puede salir de las entrañas, un lenguaje primordial, antiguo. Ahora era el turno de Orlando Guillén exiliado mexicano, superviviente del grupo de poetas Infrarrealistas con una salud precaria y una lectura intensa, evocadora. El siguiente de la noche, David Castillo impulsor de “Barcelona Poesía” y pilar de la corriente resistente-poética de la ciudad condal, habló y leyó con convicción; después de Castillo subio a la tarima el valenciano Quique Falcón con su poesía urgente, actual, critica, poesía de la conciencia y para finalizar el trío Iguanas que ejecutaron una puesta en escena esplendida.
En resumen, una tarde inolvidable, éxito de publico y crítica, perfecta en todos los aspectos con encuentros variados, gratificantes y una sensación de buen sabor de boca entre los asistentes, poetas y allegados.
Félix Menkar


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