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miércoles, 19 de febrero de 2014

"Angela, abuela, Alzheimer, añorada.." Por Maizy




Texto: Maizy
Estaba leyendo los montones de opiniones de la gente, las vivencias y experiencias que hay por ahí ya que hoy no me apetece mucho escribir...pero al llegar a la letra A empezaron a bombardearme la mente miles de cosas sobre ti, Angela. Tal vez deba pedir perdón porque hace mucho que no hablo de ti, de lo que eras, de como fuiste, de lo mucho que nos has podido enseñar en la vida, pero es que aún hay recuerdos que sangran y muchas veces apretamos los parpados cerrando los ojos para que desaparezcan. 
Abuela, aunque tu ya no respondieras a ese nombre , aunque volvieras a ser la Angela de tu infancia, yo te recordaré siempre no como Angela sino como mi angel, como aquella persona que me enseño a cantar mal, a reir bien, a pelearme por lo mio, a defender a mis hermanos, a luchar hasta con el mas grande de los dragones. Eras valiente, mucho, tanto que impresionaba verte siempre tan segura tan firme, tan fuerte, nada podía pasarnos si estaba cerca la abuela
Te tocó vivir de todo en esta vida, una guerra civil, una guerra propia con tu dia a día, cuidando a los tuyos, a mucha gente, a tus padres, sobrinos, hermanos.... La muerte de dos hijas, el cuidado infinito a la que te quedó, protectora de todo, guardiana de tu hogar, de los tuyos, te tocó pelearte contra el gigante mas grande que podia tocarte: el Alzheimer.
Resististe, luchaste fieramente. El te plantó cara cuando nadie le conocia, cuando aún no se sabía que era la peor maldición o de las peores que te pueden tocar. 
Fue terrible la lucha inicial, cuando nadie sabia lo que te pasaba, por qué estabas siempre en guerra, por qué te vestias con tanta ropa que podías llegar a formar una armadura, porqué acusabas a otros de tus delirios infantiles. No podíamos ayudarte, no sabiamos ayudarte. Nuestros pequeños tres pares de ojos te miraban asustados pensando en que batalla estabas metida que ya no nos mirabas como antes.
Cuando comenzamos a conocer tu guerra, tu mirada ya estaba perdida...ya era tarde para decirte que seguiamos necesitandote , porque tu ya nos necesitabas mas a nosotros.
Una mañana de primavera donde todo parecia en calma, tu mente dio un paso mas sobre tu persona. Me señalabas como a una extraña, no sabías que era la niña que se escondía en tu falda llena de tus mimos y atenciones. Ese día casi fue uno de los días mas duros de mi vida. Ese día te perdí.
La enfermedad empezó a ser evidente para todos aquellos que te observamos de cerca. Ya se comenzaba a habar de ella, aunque nadie sabía describirla con claridad. Empezaron a formarse grupos de familiares de enfermos, asociaciones...y que terrible, pero una vez mas eras el centro de las miradas por tu fortaleza, por la cantidad de tiempo que llevabas peleandote con ella.
Tu vida después de ese día de primavera ya no fue tu vida. Ya no era Angela. Era una persona dependiente, alguien que ya no estaba todo el dia pensando en hacer cosas, en ayudar, en cuidarnos, en jugar con nosotros. No, ya era una persona que necesitaba de todas esas cosas para ella. Necesitaba que le dieran de comer, que la bañaran, vistieran, le dieran cariño, la hicieran moverse, bailar...recuerdas aquellos pasodobles que nos pegamos para que hicieras ejercicio? a mi no me gusta mucho recordarlos, aunque si que me gusta cerrar los ojos y sentir aquel olor de su piel, a jabón natural y colonia "fresquita". Y en todo ese delirio tan tremendo, en esa persona ausente, cambiante, ajena, encerrada que se parecía a ti, en medio de todo eso aparecía un rallito de ti, como para decirnos que estabas ahí y que seguias luchando. Salian tus frases fantasticas, oportunas, miticas....si alguien decía "¿que pasa" tu rauda contestabas con los ojos cerrados "la saliva por la garganta, pues mas burro quien la aguanta..." o le gritabas al espejo de el nombre de tu hermana identica a ti, que al no responderte explicabas "que burra es.." Te reías una y otra vez cuando te contabamos historias sobre tu hermano el pequeño, aunque el resto del mundo no lo reconocieras...
Si alguien te llamaba mamá, explicabas firme y en tono tranquilizador "tranquila neniña, tu mamá viene ahora". Ojalá fuera cierto. Ojalá pudiera contarle a todo el mundo quien eras y como eras, ojalá supieras lo mucho que podias ser admirada porque eras una persona increiblemente fuerte, y luchadora. Ojalá encuentren una manera de vencer a esa enfermedad. Tu le plantaste cara durante muchos años, te postró, te paralizó, pero no conseguirá nunca hacernos olvidar como eras en realidad. Ojalá mis manos pudieran contarle a todos como peleaste, como viviste tus últimos años, para ayudarles a pelear tambien ellos si un dia lo necesitan, pero lo malo es que mis manos no saben expresar tantas emociones, tanto vigor.
Tal vez otro dia, cuando la parte de tus genes me den la energia suficiente podamos volver a hablar de ti, ayudando a otros a saber que es monstruo llamado Alzheimer, mientras tanto abuela se que me sigues cuidando, y yo te seguiré queriendo mientras viva.

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