¿Quieres comprar los libros de Luis Celaá?

Libros de Luis
Pon tu la dedicatoria

Registro en Safe Creative

Safe Creative #1501290156808 329cbb4b-18b8-3553-86d7-4d84d252b798

Traductor / Translate

miércoles, 10 de febrero de 2016

"Discapacidad extrema" por Maria Luisa Aceituno Sánchez


Centro de Recuperación de Personas con Discapacidad Física del Cerro del Tío Pío, en Puente de Vallecas

Estimados señores lectores, soy vallecana de nacimiento y de sentimiento, amo mi barrio y a sus gentes y os quiero hacer participes de lo que me sucedió esta mañana. Como bien sabéis, en el barrio tenemos varios Centros de Recuperación de Personas con Discapacidad (CRMF); yo trabajo en el que hay en la Calle Camino de Valderribas nº113, junto al Cerro del Tío Pío. Soy auxiliar de Enfermería y mi trayectoria laboral en esta profesión es larga, trabajando con diferentes colectivos de personas. Soy auxiliar por vocación, me encanta mi trabajo acompañando a personas que sufren, incluso llorando con ellas. Eso precisamente me ha pasado hoy: llorar de dolor, de rabia y odio.
Estando en el comedor con un grupo de alumnos estudiantes de la ESO(todos ellos con discapacidad física, ya sabéis: muletas, sillas de ruedas, cicatrices en la cabeza y por todo el cuerpo) le pregunto a Arancha —unamuchacha de 20 años que anda con dos muletas con mucho esfuerzo— qué tal el examen que hoy han tenido. En la conversación me cuenta que ella es trilliza y que sus hermanos también tienen una gran discapacidad, uno de ellos anda con muletas como ella, el otro no habla, ni mueve manos ni pies, en fin, nada, ni siquiera puede ver.
Me explicó que todo ocurrió durante el parto, fue tremendo. A su madre la dejaron sola en una habitación para que terminara de dilatar porque el médico decía que tenía que dilatar más, que ella era fuerte, aún sabiendo que se trataba de un embarazo de trillizos. Hasta las siete de la mañana no fueron de nuevo a verla, pero los niños ya habían sufrido mucho .Al final a la mujer le hicieron la cesárea; los niños nacieron como ya he dicho: consufrimiento fetal y con bajo peso. Ahora necesitaban urgentemente una incubadora pero claro ¡eran tres!
A uno le llevaron al Hospital Doce de Octubre, al otro a La Paz y al tercero le dejaron en la Maternidad de O’Donnell. Imaginaos a esos padres para poder acompañar a sus hijos en tres hospitales diferentes. A uno de los hermanos, estando todavía en la incubadora, le retiraron las gasitas de los ojos prematuramente y le dejaron ciego. Todo esto me lo contaba Arancha con desparpajo, pero yo no dejaba de espantarme cada vez más. Presumo de haber vivido historias muy dolorosas, pero reconozco que hoy no he podido parar de llorar.
Estos niños han pasado su infancia y adolescencia entre hospitales, tiene cada uno más de 7 operaciones, no han podido ir al colegio con normalidad y por eso no consiguen terminar sus estudios. Me cuenta Arancha que tuvieron que salir en la televisión para que pusieran ascensor en su edificio.
Para su hermano, el que tiene más discapacidad y no puede ver, pidieron cita con ese médico tan famoso de Barcelona, el doctor Barraquer, para que les ayudara. Los padres dijeron que no le podrían pagar de una vez y que lo harían poco a poco, pero ese 'gran médico' dijo que no les atendía en esas condiciones.
Estos niños nunca han podido salir a la calle solos, siempre han necesitado estar acompañados por sus padres. Me cuenta Arancha que ella veía a los niños jugar en la calle desde su ventana y que hasta que no tuvo 18 años no pudo salir sola a la calle, porque camina con mucha dificultad.
No puedo ni imaginarme cómo ha sido la vida de esta familia, por eso quiero compartirlo con todos vosotros. A Arancha no se le ha escapado una lágrima mientras me contaba todo esto, pero a mí sí. Aunque seguramente ella habrá llorado ya con los 20 años que tiene más lágrimas que todos nosotros juntos. Un abrazo.
María Luisa Aceituno SánchezCerro del Tío Pío (Puente de Vallecas)
(*) En la imagen que abre esta información, Centro de Recuperación de Personas con Discapacidad Física del Cerro del Tío Pío, en Puente de Vallecas

No hay comentarios: