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jueves, 23 de junio de 2016

Cinco días sin móvil... ¡¡Y estoy vivo!!


- El sábado por la noche tuve un pequeño percance en el cual un chaval que iba en bici, el cual me atropelló sin querer, hizo que mi móvil saliera volando y aterrizara a varios metros de donde tuvo lugar la colisión.
- Está claro que entiendo que todos tenemos accidentes, yo soy el primero que soy un fanático de la bici y que cada vez que puedo voy con ella pero de ahí a ir por la noche, sin luces, ni reflectantes por una zona muy oscura va un trecho. Tuve que contener mi ira porque el chaval tendría unos doce o trece años y se asustó mucho, pese a que sólo me dio en un brazo y una pierna, que dolió bastante pero más me dolió que el móvil saliera disparado hacia las penumbras de la noche.
- Tras buscarle un buen rato lo encontramos semi-escondido en unos matorrales, con la esquina superior izquierda rota y totalmente bloqueado, no pudiendo ni deslizar la pantalla ni hacer nada... ¡¡Me he quedado sin móvil!! ¡¡Vaya faena!!
- El niño, al ver que no me había pasado nada, se fue muy triste y acongojado así que no le dije nada... A fin de cuentas era un chaval y todos hemos hecho esas tonterías cuando aún eramos unos inocentes púberes.
- Lo primero que pensé fue en que había quedado con mi amiga Sonia al día siguiente para ir al rastro y comer juntos. Lo bueno es que la acababa de dejar por lo que cabría la posibilidad de contactar con ella vía internet como así tuve que hacer en cuanto llegué a casa.
- Le conté la batalla por el facebook, afortunadamente le dio por meterse en la red social a la cual no hace mucho caso salvo eventos o días vacacionales. Se metió en la red porque me dijo que al ver que no había ni leído los whatssupp sabía que algo no iba bien.
- Ni ella ni a ninguno de los que le conté la batalla del celular se le ocurrió preguntar sí me encontraba bien y que me había pasado. Todos se preocuparon por el jodido móvil pero por mi pobre pierna nadie inquirió. Afortunadamente fue un golpe y salvo el moratón no tuvo mayor trascendencia pero es curioso como nos dominan las tecnologías porque todos me confesaron que no podrían estar ni siquiera unas horas alejados del teléfono y yo que pensaba que nos acabarían dominando militarmente y resulta que lo han hecho mucho más fácil, a través de las tecnologías..


- He de confesar que al principio casi me vuelvo loco pensando en que no podría sobrevivir sin el pequeño aparato y de hecho puede que me diera algo de ansiedad pero tras llegar a casa y pensar en ello, me di cuenta de lo absurdo que somos y como estamos totalmente absorbidos por los "aparatitos y cachivaches" (Como decía la madre de una buena amiga mía...)
- Tras comunicar vía blogs y redes sociales que estaba sin móvil, los pocos privados y mensajes que me llegaron al correo (que no eran spam...) tan sólo me preguntaban qué como podía estar sin móvil. Ninguno me preguntaba por mi salud ni siquiera por sí se me había estropeado el "pequeño cachivache"...
- De eso hace ya cinco días, camino de seis. He llevado el móvil a arreglar pues se me ocurrió hace tiempo hacer una extensión de la garantía y gracias a ello me saldrá gratis pero viendo lo bien que se está sin móvil y sin leer continuamente las mismas chorradas vía grupos de whatsupp y spam vía correo electrónico me estoy pensando muy seriamente el no utilizarlo tanto y volver a mis viejos hábitos.
- Creía que no iba a soportarlo y no sólo lo estoy haciendo con una dignidad más que elogiable sino que además gracias a su carencia estoy leyendo y escribiendo más que nunca...¿De verdad me merece la pena utilizarlo tanto?



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