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jueves, 27 de abril de 2017

UN SUEÑO COMÚN CONVERTIDO EN LA ONG 'FEEL ADWA'

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Todo comenzó en agosto de 2014.

Cuando Sara, de 21 años, graduada en educación primaria bilingüe con mención en inglés y pedagogía terapéutica, movida por su espíritu viajero y ansiosa por sumar nuevas experiencias, decidió embarcarse en un voluntariado internacional formando parte de la ONG Madreselva. Su destino aquel verano fue Zway, una ciudad en el sur de Etiopía.

En este proyecto organizado por la Universidad de Sant Louis, Sara conoció a Laura, una estudiante de medicina de 24 años, y allí comenzó todo. Unidas por el destino y por su visión solidaria estas dos compañeras de aventuras comenzaron a soñar con cambiar el mundo uniendo sus dos fuertes; educación y salud, pilares básicos de la sociedad.

Gracias a esta experiencia, Sara y Laura se dieron cuenta de que el nivel de inglés de los niños etíopes era tan bajo que podía cerrarles puertas a la hora de poder continuar con sus estudios en el futuro; ya que, en Etiopía a los 14 años todos los niños están obligados a realizar un examen de nivel para poder seguir su formación académica.


A su regreso a España, Sara y Laura se pusieron manos a la obra y decidieron organizar ellas mismas un campamento de verano en Adwa, en la zona norte de Etiopía, para que los más pequeños pudieran seguir aprendiendo inglés y así tener más oportunidades de poder acceder en el futuro a estudios superiores. Contaron con la ayuda de Nieves Crespo, una hermana salesiana que lleva más de 11 años viviendo en Zway, que les puso en contacto con las Hermanas Salesianas de Adwa. Les presentaron el proyecto y estas accedieron a cederles sus instalaciones de Kidane Mehret.

En agosto de 2015 el primer campamento Adwa se hizo realidad, y donde esperaban a recibir en torno a 200 y 300 niños de entre 6 y 18 años, finalmente terminaron siendo 800, todos ellos ansiosos por aprender inglés.

Como la actividad prometía convertirse en algo mucho más grande, decidieron iniciar los trámites para constituirse como ONG. Tardaron solo un mes y medio gracias a todas las facilidades que encontraron al tener a suerte de que uno de los voluntarios es abogado y participó activamente en el proceso.

Además, el apoyo de las Hermanas Salesianas resultó fundamental, ya que su actividad desde hace años en Etiopía ha respaldado el nuevo campamento ante la comunidad y las instituciones locales.

De hecho, tal y como nos cuentan Sara y Laura, "el ministro de educación de Tigray, la región en la que se encuentra Adwa, nos visitó el primer año del proyecto en uno de los días más divertidos de la semana, ya que vivimos un desfile en el que las clases presentaban el final de la semana conmemorando países del mundo".


El objetivo principal de Feel Adwa es motivar a todos los alumnos que acuden al campamento. Inculcarles la importancia del inglés en Etiopía y darles la oportunidad de disfrutar con el idioma para multiplicar las posibilidades de que continúen con sus estudios. También se integra el deporte, ya que es una forma encubierta de aprender tanto inglés, como valores. Valores como el respeto, o fomentar el papel de la mujer en su sociedad a través del juego y la educación.

Para ello, el campamento está estructurado en torno a cuatro temáticas, divididas en las semanas que tiene el mes: Nature, People, Science y World. Así, en la semana de Nature se trabaja con el vocabulario de los animales, colores, el tiempo y la naturaleza, en la semana de Science les inculcan los principios básicos de la salud pública como lavarse las manos antes y después de comer, en la semana People trabajan temas como la familia, las emociones, las partes del cuerpo y las profesiones y en la semana World les enseñan las culturas y tradiciones de los diferentes países del mundo.

Las clases y las actividades están diseñadas y diferenciadas por edades. Los viernes son días especiales en Camp Adwa, ya que se junta todo el campamento y se organiza una actividad general como un concurso de talentos o un desfile por países.

¡Por las mañanas se empieza el día con energía! Cantando las canciones del campamento, alabando a la Madre Tierra Etiopía cantando el himno nacional y rezando. Y a las 9 dan comienzo las clases.

Camp Adwa cuenta con la ayuda de 3 profesores locales etíopes por clase, lo cual favorece la comunicación entre alumnos y voluntarios y da pie a un enriquecimiento cultural mutuo.

Y por las tardes se integra el deporte como forma de aprendizaje. Durante el mes los niños van rotando en los deportes. Las opciones que hay son fútbol, baloncesto, volleyball, juegos populares y baile.

 

Además Camp Adwa proporciona una alternativa al verano de estos niños. Un niño etíope, en esas edades estaría trabajando, cuidando la casa o al ganado. O si no, en la calle. Y el ocio de la calle que un niño se pueda encontrar, no es el más apropiado. Así, con esta actividad se aseguran de que los niños están aprendiendo, y están "a salvo".

Actualmente, 15 voluntarios se encuentran trabajando para preparar el campamento de verano de 2017. Al tratarse de un grupo de jóvenes que compatibilizan sus estudios con este proyecto, las herramientas de trabajo on line suponen un gran aliado para ellos, aunque también consideran muy importante las reuniones presenciales ya que ayudan a consolidar el grupo de voluntarios y hacen que la comunicación entre todos sea mucho mejor.

"Exigimos que una tarde a la semana sea por lo menos para trabajar en las actividades que se llevarán a cabo en Adwa. Cabe destacar que todo lo que se hace en Etiopía está previamente trabajado desde España. Para integrar a los nuevos voluntarios fomentamos el trabajo coordinado entre voluntarios veteranos y los nuevos integrantes", nos explica Sara.

Ellas están en comunicación constante con las Hermanas Salesianas y con las personas que les ayudan a organizar el campamento en Etiopía, recibiendo información actualizada sobre las inscripciones de los niños en el campamento, para ajustarse a las actividades.

Además, cuentan cada año con las instalaciones que la congregación tiene en Adwa, que se componen de: el colegio, habitaciones para los voluntarios y ahora un nuevo hospital, con lo cual la estancia se hace mucho más fácil al encontrarse todo en el mismo recinto.


En cuanto a la selección de los voluntarios para el campamento de este año, han sido más exigentes, ya que al tratarse de una actividad tan específica estos deben tener unos conocimientos imprescindibles: contar con un nivel de inglés medio-alto, tener experiencia dando clases a niños, y si ya tienen experiencia previa en el mundo del voluntariado tanto a nivel nacional como internacional, mucho mejor.

"Este año como novedad, hemos tenido unas jornadas de selección del equipo, en el que además de la coordinadoras, una persona externa y experta en selección de personal, hemos valorado la personalidad de los candidatos siendo la asertividad, positividad, el saber trabajar en equipo algunos de los ítems valorados", nos cuenta Laura.

Además, ambas tienen muy claro cuáles deben ser las características que debe tener una persona que quiera involucrarse en una actividad de este tipo: "Es muy importante saber cuál es el objetivo del proyecto en el que quieras participar y qué labor vas a realizar como voluntario. Es común pensar que hacer un tipo de voluntariado en un país en vías de desarrollo va a suponer un cambio en tu manera de afrontar tu vida. Solemos recordar que un voluntario debe estar en su cien por cien emocionalmente para poder dar lo mejor de él en el proyecto esté y así afrontar mucho mejor las dificultades con las que nos encontramos".

 

Ellas son Sara María García y Laura Mugüerza, las protagonistas de esta historia. Y dos de los más de 15 voluntarias y voluntarios que hacen posible que cada año los niños de Etiopía estén más cerca de un futuro con el acceso a la educación que todos los niños se merecen.

Porque, como decía Nelson Mandela: "La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo".

Sara y Laura decidieron apostar por su idea para convertirla en el proyecto que es ahora Feel Adwa, y están convencidas de que la base del éxito para todo aquel que quiera poner en marcha un proyecto que transforme el mundo son: "motivación, esfuerzo, mucho trabajo, autocrítica y resiliencia. Y por supuesto ¡mucha energía e ilusión!".



Una experiencia de voluntariado puede cambiarte la vida, y sin duda ser una de las vivencias más enriquecedoras que puedas experimentar. Si tú también quieres vivir una aventura tan emocionante como la de los voluntarios de Feel Adwa, utiliza nuestro buscador.  

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